PRINCIPIOS DE LOS SERVIDORES PÚBLICOS
El concepto de "servidor público" en Colombia abarca a todos aquellos que mantienen una relación laboral con el Estado para garantizar el cumplimiento de sus fines constitucionales. Esta categorización incluye a empleados públicos y trabajadores oficiales, cada uno con condiciones específicas. Es esencial comprender los principios que guían su actuación, fundamentales para el ejercicio ético y eficiente de sus responsabilidades.
El Constituyente Primario utilizó de forma general el concepto de «servidor público» para comprender a todas las personas naturales que tienen una relación laboral con el Estado, y trabajan a su servicio para efectos de asegurar el cumplimiento de sus fines constitucionales. para referirse a ellos en forma genérica la Carta también emplea la expresión «funcionarios»(1) Los empleados públicos tienen condiciones laborales regidas por la Constitución, la ley o el reglamento, y no tienen la facultad de negociar sus funciones o condiciones laborales con la administración, a diferencia de los trabajadores oficiales, cuyas condiciones están establecidas en contratos laborales.(2)
La clasificación comúnmente aceptada por la legislación, jurisprudencia y doctrina incluye dos categorías principales de servidores públicos: empleados públicos y trabajadores oficiales. Los empleados públicos son personas vinculadas a la administración mediante un nombramiento administrativo, mientras que los trabajadores oficiales lo son a través de un contrato laboral.
Después de abordar el significado y la clasificación de los servidores públicos en Colombia, es pertinente adentrarse en los principios que rigen su actuación. Estos principios no sólo guían su comportamiento, sino que también sustentan la aplicación de normativas éticas y el cumplimiento de las disposiciones legales y constitucionales en el ejercicio de sus funciones. Entre los valores que sustentan la función pública y administrativa se encuentran: compromiso (Conciencia del rol como servidor, disposición constante para comprender y abordar las necesidades de los ciudadanos, buscando su bienestar continuo), respeto (Respeto a la diversidad y dignidad de todas las personas, sin importar su origen, labor o condiciones), honestidad (Actuar con transparencia, veracidad y rectitud, promoviendo el interés público en todo momento), diligencia (Cumplimiento eficiente de deberes y responsabilidades para optimizar los recursos estatales con atención y prontitud.), justicia (Imparcialidad en la protección de derechos, promoviendo equidad e igualdad sin discriminación.), mística y confianza. Estos principios se basan en la moralidad pública, transparencia, objetividad, legalidad, honradez, lealtad, igualdad, imparcialidad, celeridad, publicidad, economía, neutralidad, eficacia y eficiencia, fundamentales para el correcto ejercicio de las responsabilidades de los servidores públicos.Los principios orientan la labor ética y eficaz de los servidores públicos, garantizando un servicio transparente y equitativo.
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